El cargue y descargue de mercancía es una actividad cotidiana dentro de la actividad logística, en ella, deben cumplirse una serie de normas que garantizan eficiencia en la operación, mientras reducen al máximo los riesgos para la integridad de los empleados.
Al momento de descargar cualquier mercancía dentro de la ciudad, se debe tener en cuenta cuáles son las zonas habilitadas por la Secretaría de Movilidad para esta actividad. Estos espacios se pensaron tácticamente para no causar traumatismo en la movilidad y la circulación peatonal, en ese contexto, se debe evitar dejar mercancía por tiempo prolongado en el andén, y se debe recordar que estas zonas son de uso temporal, y no se puede permanecer allí más tiempo del requerido para la operación de descarga.
En las zonas industriales de cargue y descargue es indispensable asegurarse que la zona esté despejada y que cuente con espacio suficiente. Posteriormente, se debe acomodar el camión en una superficie plana y activar el freno de emergencia.
Tipología de la mercancía
También hay que evaluar la naturaleza de la mercancía, y establecer un plan que permita asegurar su integridad, cumpliendo con adecuadas normas de seguridad e higiene. Se debe tener en cuenta la rotulación de los elementos para manipularlos adecuadamente, reduciendo el riesgo para el personal del almacén.
La naturaleza de la carga puede ser mecánica o manual; cuando hablamos de carga manual nos referimos a aquella susceptible a ser movida por uno o varios trabajadores. Ahora bien, nos referimos a carga mecánica cuando hablamos de grúas o elevadores que apoyan esta operación.
Cualquier equipo mecánico logístico nunca puede exceder su límite máximo de carga, este punto no se puede obviar, pues en ocasiones se extralimita la capacidad de carga y se producen accidentes graves, que pueden ser evitados si se realiza un monitoreo constante e integral de estos vehículos logísticos.
Seguridad de los operarios
Podemos evaluar como la conjunción entre elementos normativos y el uso de vehículos de transporte logístico, aportan a la eficacia de la operación. A estos dos componentes se debe sumar uno fundamental, el factor humano.
En este punto es neurálgica la seguridad de los trabajadores, quienes deben cumplir con toda la normativa de salud ocupacional, establecida en el Decreto 614 de 1984. En término esenciales, es importante que el personal utilice adecuados elementos de seguridad tales como cascos, lentes, tapones auditivos, guantes y botas de seguridad.
El no cumplimiento de la normatividad vigente, puede acarrear sanciones pecuniarias y jurídicas para la empresa dueña de la mercancía, de ahí la importancia de contratar terceros especializados que desarrollen procesos logísticos avanzados para el cargue y descargue, facilitando esta dimensión operacional a otras compañías.
No olvide que al final, lo más importante es garantizar el bienestar de los empleados, mientras se carga y descarga la mercancía con la mayor eficacia